Compartir lecturas con nuestros hijos es una excelente manera de acercarnos más ellos, conocer mejor su mundo y enriquecer nuestra conversación, creando un espacio de diálogo al que ellos, y nosotros, querremos volver a lo largo de la vida. Por ello, la lectura debe ser una parte natural de la vida familiar.
Qué hacer para que tu hijo sea lector
-
Léele en voz alta a cualquier edad.
-
Dedícale 15 minutos diarios de lectura.
-
Escoge un buen momento para leer, en un lugar confortable y sin distracciones.
-
Lee libros que disfruten juntos.
-
Respeta sus elecciones.
- Leele y diviértete, querrá repetir la experiencia.
|